Este martes, el vocero presidencial Manuel Adorni anunció modificaciones en el régimen migratorio nacional, orientadas a promover un país «ordenado». Entre las medidas propuestas, destacó que las universidades públicas podrán cobrar aranceles a estudiantes extranjeros no residentes, lo que, según él, representaría una nueva fuente de ingresos para las instituciones educativas. Sin embargo, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que reúne a los rectores de las universidades públicas, no fue informado previamente sobre esta decisión.
En diálogo con Zonda Diario, Ricardo Coca, secretario administrativo y financiero de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), cuestionó la propuesta y analizó sus implicancias.
Coca aclaró que la Ley de Educación Superior garantiza la gratuidad de los estudios universitarios y no contempla la implementación de aranceles. Además, señaló que el anuncio es ambiguo, ya que «cuando el gobierno menciona a extranjeros no residentes, se refiere a personas que permanecen en el país por tres meses, prorrogables por otros tres».
El secretario explicó que los estudiantes extranjeros que cursan carreras de larga duración, de cinco a siete años, suelen obtener residencia en Argentina, convirtiéndose en residentes transitorios. «La mayoría de los estudiantes extranjeros en universidades públicas son residentes», subrayó.
Impacto mínimo en las universidades
Coca resaltó que los estudiantes extranjeros representan solo el 4% del alumnado en las universidades nacionales, por lo que el alcance de la medida sería muy limitado. «Este universo es absolutamente ínfimo», afirmó.
Asimismo, indicó que la disposición afectaría principalmente a estudiantes que realizan posgrados breves, de menos de seis meses, los cuales «en su mayoría ya tienen aranceles». Por ello, concluyó que «en la práctica, este anuncio no genera ningún impacto significativo».
Otro punto que Coca subrayó es el prestigio que otorga a las universidades la presencia de estudiantes extranjeros. «En otros países, se valora la cantidad de extranjeros en las universidades porque eso mejora su reputación. De hecho, uno de los indicadores en los rankings internacionales es precisamente la proporción de estudiantes extranjeros», indicó.
«Es una medida sin sentido»
El secretario calificó la medida como «inexistente» si se limita a estudiantes no residentes. «Si se extendiera a extranjeros residentes, hablaríamos de un 4% del alumnado, pero si nos referimos a no residentes, el impacto es prácticamente nulo», aseguró.
La situación en la UNSJ
En el caso de la Universidad Nacional de San Juan, Coca señaló que los estudiantes extranjeros representan un 2% de los aproximadamente 20,000 alumnos que cursan en esta casa de estudios.
Para inscribirse, estos alumnos deben presentar un permiso y una residencia transitoria otorgada por el gobierno nacional, lo que, en la práctica, los convierte en residentes, aunque no permanentes. «Deben renovar su residencia y demostrar que están estudiando en el país», explicó.
Una política que busca arancelar la educación
Coca consideró que este anuncio podría ser un primer paso del gobierno nacional para avanzar hacia una política de arancelamiento en las universidades públicas.
¿De dónde provienen los estudiantes extranjeros?
Según Coca, la UNSJ cuenta con estudiantes mayoritariamente de Chile, Bolivia y Perú, quienes suelen optar por carreras como ingeniería. «Tenemos muy pocos alumnos de Europa; es una cantidad realmente menor», concluyó.
La medida anunciada ha generado polémica y críticas desde el ámbito académico, subrayando las implicancias de arancelar un sistema universitario históricamente gratuito y abierto.











