Tras conocerse el dato de la inflación en el mes de mayo, desde la Asociación de Amas de Casa hicieron un relevamiento de los precios en los supermercados y almacenes sanjuaninos lo que arrojó que una familia sanjuanina necesitó más de $225.000 para no ser considerada pobre.
Es que la canasta básica total tuvo un aumento del 8,3%, lo que incluye no solo alimentos sino también educación, transporte y servicios.
Según indicó Laura Vera, «hubo mucha variación de precios en los supermercados y se nos hizo difícil sacar un solo valor de la canasta básica. Además, las marcas están mezcladas con primeras y segundas marcas».
Además, la línea de indigencia llegó a $110.00, precio que solo incluye alimentos. «Mes a mes el promedio de aumento es de 5000 a 8000 en estos últimos meses, eso disminuye la posibilidad de comprar alimentos de mejor calidad y cantidad. Hoy más que nunca es necesario que se propongan nuevas alternativas de alimentación» sentenció.









