Un hombre fue condenado a prisión efectiva en San Juan tras ser hallado culpable de amenazar de muerte a su ex pareja y violar una orden judicial vigente. El hecho ocurrió en el departamento Rivadavia y derivó en un juicio abreviado que terminó con una pena de cumplimiento efectivo.
El acusado fue identificado como Alfredo Antonio Scafide, quien fue juzgado por los delitos de amenazas y desobediencia a una orden judicial. La causa estuvo a cargo del fiscal Fernando Bonomo, con la intervención de la ayudante fiscal Liliam Mari.
Como resultado, la Justicia le impuso una pena de ocho meses de prisión efectiva, que fue unificada con una condena anterior, fijando una pena única de un año y cuatro meses. Además, fue declarado reincidente y se ordenó su prisión preventiva.
Ataque, amenazas y un intento de agresión
El episodio ocurrió el 15 de abril de 2026, alrededor de las 4 de la madrugada, cuando el hombre se presentó en la casa de su ex pareja y comenzó a arrojar piedras y otros objetos contra la vivienda.
Ante la situación, la mujer salió junto a una amiga y se encontró con el agresor, quien la amenazó de muerte: “Te voy a matar”, le dijo.
Minutos más tarde, el sujeto regresó y volvió a atacar. En esa ocasión, lanzó una botella de vidrio que se rompió en la vereda e intentó agredirla físicamente. Durante un forcejeo, sacó un elemento punzante y realizó un ataque a la altura del cuello que no llegó a lesionarla, aunque sí le provocó un golpe en la cabeza.
La situación generó la intervención de familiares de la víctima, tras lo cual el agresor se retiró del lugar, no sin antes reiterar las amenazas.
Detención y condena
Posteriormente, la víctima y su acompañante dieron aviso al 911, aportando datos clave sobre el paradero del hombre y recordando que tenía vigente una prohibición de acercamiento.
Con esa información, personal policial logró detenerlo en calle Pellegrini, entre 9 de Julio e Ignacio de la Roza. Tras su aprehensión, intervino el sistema acusatorio mediante el procedimiento especial de flagrancia.
Si bien durante la requisa no se logró secuestrar el arma blanca mencionada, las pruebas reunidas fueron suficientes para avanzar con la causa y concretar la condena.
El fallo refuerza la gravedad del incumplimiento de medidas judiciales y la violencia de género, en un caso que pudo haber tenido consecuencias aún más graves.











