La Universidad Nacional de San Juan trabaja en un nuevo protocolo para abordar la violencia de género y la discriminación, según contó Paula Sosa, directora de la Oficina por la Igualdad de Género contra las Violencias y la Discriminación, a Diario de Cuyo. La propuesta todavía está en elaboración y no se presentó al Consejo Superior; el objetivo es que se trate y se apruebe el año próximo, según Sosa.
Diario de Cuyo detalla cuatro ejes. Uno es un proceso restaurativo, que ampliaría las herramientas de la Oficina frente a casos de violencia. Otro es una red de referentes en cada unidad académica, para reforzar el trabajo en los distintos puntos de la provincia donde la UNSJ tiene presencia.
El tercero son licencias para estudiantes que atraviesen situaciones de violencia: hoy existen para docentes y personal nodocente, pero no para el estudiantado. El cuarto es un régimen disciplinario para estudiantes que ejerzan violencia. Según Sosa, los docentes y nodocentes denunciados pueden ser investigados en sumarios, pero no hay un mecanismo equivalente para el alumnado.
Cuyo News señala que, mientras tanto, rige el protocolo que el Consejo Superior aprobó el 29 de septiembre de 2016 y que la propuesta no es una norma aprobada. «La principal prioridad es aprobar el nuevo protocolo», dijo Sosa.


