Un fuerte escándalo sacude a la reconocida fábrica de hielo Tankito, en San Juan. Su jefe de ventas, Diego Rubén Kamariski, fue detenido luego de que una cámara oculta registrara el momento en el que sustraía dinero en efectivo de la empresa. Según la investigación, la maniobra se habría extendido durante casi dos años.
La fiscal del caso, Claudia Salica, explicó que todo comenzó tras la denuncia presentada por los propietarios:
«Un empleado de antigua data venía sustrayendo dinero de la caja de seguridad, a la que tenía acceso», relató.
Los dueños detectaron inconsistencias contables y estiman que el monto total robado asciende a 3 millones de pesos.
Maniobras ocultas y cámaras desactivadas
El fraude se habría concretado mediante la sustracción de pequeñas sumas, lo que permitió que el robo pasara desapercibido durante tanto tiempo. Al notar irregularidades, los dueños instalaron una cámara dentro de la caja fuerte, pero el empleado desactivaba el sistema de seguridad entre las 16 y las 18, horario habitual de ingreso de la recaudación.
Ante esta situación, colocaron una segunda cámara oculta, desconocida para el acusado. Esta vez, el dispositivo registró claramente la maniobra.
Con las pruebas reunidas, la jueza María Eugenia Moya ordenó la detención de Kamariski, quien permanece bajo arresto.
Audiencia clave y una empresa conmocionada
Este viernes se realizará la audiencia de control de detención y formalización, donde la fiscal pedirá imputarlo por fraudación en el manejo de bienes ajenos, una figura penal que se aplica cuando la persona administra dinero o bienes por confianza de sus propietarios.
El caso generó gran conmoción en Tankito, ya que Kamariski trabajaba desde hacía años en la empresa y era considerado un empleado ejemplar.
«Era un empleado de extrema confianza, manejaba todos los bienes pecuniarios», enfatizó la fiscal Salica.
La investigación continúa para determinar si hubo otras maniobras o colaboradores involucrados.











