El fiscal Matar confirmó que el llamado se originó en San Juan y aseguró que están cerca de identificar al autor. La causa fue caratulada como intimidación pública y podría agravarse.
El pasado fin de semana, una amenaza de bomba obligó a activar un operativo de seguridad en el estadio Aldo Cantoni, donde se presentaría la artista Lali Espósito. El llamado telefónico encendió las alarmas y derivó en una minuciosa inspección en el predio, pero finalmente no se encontraron explosivos.
El fiscal Alejandro Matar, titular de la UFI Genérica, informó en declaraciones a Radio Sarmiento que el procedimiento fue “muy ordenado” y destacó el accionar de la Policía de San Juan y los equipos de seguridad del evento. “Actuaron con profesionalismo, sin generar pánico. Eso es muy importante”, subrayó.
En cuanto a la investigación, Matar confirmó que ya lograron determinar que el llamado fue realizado desde la zona de Marquesado, en el departamento Rivadavia, aunque el número tenía prefijo 011, correspondiente a la Ciudad de Buenos Aires. “Podría tratarse de un chip porteño, pero físicamente utilizado en San Juan”, explicó.
Las antenas de telefonía celular permitieron reducir el margen geográfico y ahora los esfuerzos están puestos en identificar al titular de la línea. La Fiscalía aguarda la respuesta de la empresa telefónica, que fue requerida mediante oficio judicial. “Esperamos que la información llegue en las próximas horas o días”, indicó el fiscal.
Por ahora, la causa está caratulada como intimidación pública, aunque no se descarta un cambio de calificación legal a coacción u otra figura penal, dependiendo de los resultados de la investigación. Las penas previstas van desde los 2 a 10 años de prisión, y en el caso de coacción, podrían llegar a ser de 5 a 10 años de cumplimiento efectivo.











