Sin lugar a dudas fue uno de los casos que más impacto causó en la población de San Juan en el último tiempo. Se trata del hombre que en estado de ebriedad atropelló y mató a dos pequeñas niñas en el departamento de Pocito, el pasado año. Además, a una de las menores la llevó moribunda sobre el capot por un tramo de 260 metros.
Hoy, el juez Ricardo Moine condenó a 4 años y 6 meses de prisión en cumplimiento efectivo a Sergio Eduardo Arenas, de 31 años, responsable del siniestro. Uno de los pocos fallos en que se castigó con la cárcel al acusado de un accidente de tránsito por el delito de homicidio culposo, triplemente agravado. Es que Arenas manejaba borracho, dado que el dosaje arrojó que tenía 1.19 gramos de alcohol en sangre; además porque fueron dos las víctimas fatales y encima escapó del lugar del siniestro sin prestar ayuda a las pequeñas. Otro dato es que su licencia de conducir estaba vencida y no contaba con el Revisión Técnica Obligatoria de su vehículo.
Se llegó a esta condena a través de un acuerdo de juicio abreviado firmado por el propio Arenas junto a su defensor, el abogado Federico Ticle, y el fiscal Alejandro Mattar. El acusado reconoció su culpabilidad en el fatídico accidente ocurrido la noche del 28 de febrero de 2020 sobre avenida Joaquín Uñac (ex calle Mendoza), entre las calles 13 y 14, en Pocito.












