El jueves por la mañana llegará al país el vuelo de Aerolíneas Argentinas que trae las primeras 300.000 dosis de la vacuna Sputnik V o «vacuna rusa», con el que el gobierno nacional comenzará a vacunar a 150.000 argentinos.
Tras las complicaciones que el laboratorio Aztrazeneca y la Universidad de Oxford tuvieron con su vacuna -que ya se está produciendo en el país y estaría lista en marzo/abril- y las dificultades en la negociación con Pfizer, Rusia fue la única alternativa para vacunar argentinos durante el verano.
A pesar del fantasma que se intentó instalar alrededor del remedio producido por la Federación Rusa, los ensayos de fase III demostraron una eficacia global del 91,4%.
La semana pasada la información giró en torno a las declaraciones de Vladimir Putin, quien reconoció que aún no estaban terminados los estudios sobre los efectos de la vacuna en mayores de 60 años, por lo que no se vacunaría aún a ese grupo.
En los ensayos clínicos, comenzados a mitad de este 2020, un 11% del total de participantes fue mayor de 60 y no se observaron diferencias en los efectos entre los grupos de edad. Se espera que la próxima semana se publique en la revista especializada The Lancet la información correspondiente a ese grupo etario.
Una ventaja de la vacuna Sputnik V, cuyas primeras 300.000 dosis ya se encuentran en viaje a Argentina, es que se mantiene a -18°C y facilita la logística, a diferencia de la de Pfizer, que exige una cadena de frío de -80°C.
Este miércoles ANMAT, que envió técnicos a Rusia junto con Carla Vizzotti y Cecilia Nicolini, recomendó al ministerio de Salud aprobar el uso de emergencia de la vacuna Sputnik V, resolución firmada por Ginés González Garcia esta jornada.
Las dosis con las que serán inoculados los argentinos en los próximos días con la esperanza de detener la segunda ola tramitan su aprobación también ante la Organización Mundial de la Salud y la EMA (European Medicines Agency).
Al país llegará la ‘formulación líquida’ de la Sputnik V, que contiene cinco dosis por frasco y, como se dijo anteriormente, se almacena a -18°C.
En última instancia, con las dosis recibidas de parte de la Federación Rusa, el gobierno comenzará a vacunar al personal de salud menor de entre 18 y 59 años que se encuentra en la denominada «primera línea» de la lucha contra el COVID-19.
Una vez que se oficialice la información sobre los efectos en mayores de 60 años y arriben al país más dosis -se espera que para febrero hayan llegado 20 millones- serán vacunados los grupos de riesgo, fuerzas de seguridad y docentes.














