El fiscal Juan Manuel Gálvez que investiga el caso de la estética EROS, sospechada de promover la prostitución de sus empleadas, sostuvo que está medianamente probado que el delito existió, se secuestró un profiláctico usado. Además, en los testimonios las empleadas aseguraron que había relaciones sexuales en el lugar. Ellas hacían masajes en la camilla, pero como hacía mucho ruido tiraban una toalla en el piso.
«Las empleadas explicaron que los masajes con tintes sexuales existían. Entre ellos, se destacaban el sensitivo, que incluía masturbar al cliente, y el completo que incluía relaciones sexuales. El masaje a cuatro manos venía con un tinte sexual. Los masajes eran caros. Explicaron cada uno de los masajes, cuanto costaban y otros detalles’, indicó Gálvez.
Sobre posibles citaciones a clientes y listas el fiscal aclaró:»Nunca falta algún vivo que empiece a circular por Facebook que quiera plata a cambio de silencio. No hay lista, no es intención del Ministerio Público hacer una lista. Los clientes no han cometido ningún delito. En caso que haga falta serán citados los clientes, pero no está la intención del Ministerio Público Fiscal. Con las pruebas que tenemos se sigue investigando»











