En cada inicio de ciclo lectivo de secundaria, ocurre un evento que ha tomado fuerza en los últimos años: el UPD o “último primer día”. Es la última vez que los jóvenes ingresaran a clases por primera vez en el año al aula y eso es motivo de celebración para ellos. Sin embargo, este día es motivo de preocupación por las cantidades de alcohol y drogas que consumen los jóvenes antes de entrar a la escuela. Por eso la Policía montó un importante operativo durante la noche del martes y madrugada de este miércoles.
Según informaron fuentes policiales, un total de 12 fiestas fueron canceladas 3 de ellas se cortaron en horas de la tarde, previo a su inicio, cuando procedían a vender pulseras para entradas. “Se desarticularon con aprehensión de responsables y se secuestraron pulseras y dinero recaudado”, señaló el subsecretario de Seguridad, Abel Hernández.
Además, informó que, en horas de la noche y madrugada, dieron con otras 9 celebraciones que fueron desactivadas por las autoridades. «La mayoría se desarrollaban en el Gran San Juan y alrededores, en departamentos como Rawson, Santa Lucía, Chimbas y Pocito. En todos había menores. Algunas fiestas eran exclusivas de un colegio y en otras había multiplicidad de chicos. En todas había alcohol y ninguno de los lugares contaban con las habilitaciones correspondientes», detalló.
En ese sentido, Hernández especificó: «Primero, los menores no pueden estar después de las 22 horas en ninguna fiesta que no sea familiar. Tampoco pueden consumir alcohol. Y, por último, no se pueden realizar celebraciones en salones que no estén habilitados para fiestas, como fincas, loteos privados, bodegas, tal como sucedía en estos casos».
Ante este panorama, tras la aprehensión de personas mayores de edad y algún que otro menor, personal policial los dejó a disposición de los jueces de falta o jueces de paz, letrados en cada distrito, quienes serán encargados de aplicar multas, incluso a los padres de los menores de edad.











