La mayoría de los municipios reducirán la planta política

0
80

Desde el primer minuto en el que ganó las elecciones, el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, habló de austeridad. Comenzó aplicándolo él mismo en el Estado provincial, con la reducción del 30% de la planta política y, luego, solicitó a los 19 intendentes llevar adelante la misma filosofía en sus jurisdicciones. En ese sentido, los jefes comunales, en su mayoría, tomarán medidas contra la clase política, apuntando a la disminución en la cantidad de cargos políticos y algunos beneficios como lo eran la utilización de movilidades oficiales.

Carlos Munisaga, de Rawson, le bajó los sueldos a sus funcionarios. Susana Laciar, de Capital, apuntó a la reducción de las movilidades y ordenó a sus agentes la utilización de autos propios y sus teléfonos móviles. Daniela Rodríguez redujo la planta política en Chimbas al 50%. El intendente de Iglesia, Jorge Espejo, ocupó solo el 68% de los cargo. Fabián Aballay, de Pocito, le colocará GPS a las movilidades oficiales para evitar el derroche de combustible.

En la misma línea, hay quienes apuntaron a reducir las asistencias culturales y deportivas. Matías Espejo, de Jáchal, dijo que seguirá apoyando a los eventos deportivos y culturales, pero no seguirá financiándolos. Juan Carlos Abarca, intendente de Albardón, aseguró que la fiesta municipal se reducirá de tres a solo un día. La jefa comunal de Caucete, Romina Rosas, optó directamente por la cancelación de la Fiesta Nacional de la Uva y el Vino.

Desde Capital, Susana Laciar expresó “Se redujo tanto en el organigrama como en la designación efectiva de la planta política del ejecutivo municipal. Estamos realizando reestructuraciones de funciones para optimizar el servicio con eficiencia. Todos los funcionarios usan sus propios vehículos para ir a trabajar y sus propios teléfonos celulares. No hay reconocimiento de gastos al efecto. Se están revisando los contratos de servicios con terceros para renovar los estrictamente necesarios y renegociar los valores. Trabajando en conjunto con el personal buscamos mayor eficiencia en favor del vecino”.

“Nosotros hemos tomado como primera decisión no organizar la Fiesta Nacional del Agua y el Vino, que se realizaba entre febrero y marzo, pensando en la situación inflacionaria de esos meses. Lo que nos queda hacia adelante es profundizar algunas estrategias que tienen que ver con el día a día, bajar los costos de los servicios, que para nosotros eso es todo un desafío. Nuestro municipio tiene un gran gasto en relación con el trabajo de planta permanente, ya que se nos va el 80% de la coparticipación que nos llega en sueldos”, agregó por su parte Romina Rosas.

Por su parte, Matías Espejo dijo “Desde el municipio hemos acompañado a diferentes actividades culturales y deportivas. Nosotros no vamos a dejar de acompañar, pero tampoco podemos ser los financiadores de cada una de esas actividades. La planta política prácticamente es la misma. Nosotros hemos aprobado un organigrama y lo que hemos hecho ha sido oficializar o transparentar las cuentas que han sido registradas en los organismos”.

Por último, Fabian Aballay expresó que “Vamos a llevar varias medidas de austeridad. La reducción de eventos organizados y auspiciados por el municipio. La telefonía, a cargo del funcionario. Vamos a colocar GPS a vehículos municipales para optimizar el uso de combustible. Llevaremos adelante la reducción, no paralización, de obras que habitualmente desarrolla el municipio. Mantendremos la misma planta política de hace cuatro años, en cuanto a la cantidad de funcionarios, solo con cambio en la funcionalidad y distribución de los mismos, a pesar del incremento poblacional considerable que tuvo Pocito”.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí